El colesterol es una sustancia grasa que se encuentra en la sangre. El cuerpo necesita colesterol para formar células sanas, mientras que tener altos niveles puede aumentar el riesgo de sufrir una enfermedad cardiaca.

Existen diferentes tipos de colesterol:

Lipoproteína de baja densidad (LDL). El colesterol LDL o “malo”, se acumula en las paredes de las arterias, lo que genera su endurecimiento y estrechamiento.

Lipoproteínas de alta densidad (HDL). El colesterol HDL o “bueno”, recoge el exceso de colesterol y lo lleva de nuevo al hígado.

Los factores de riesgo que pueden aumentar los niveles de colesterol poco sanos son:

  • Mala alimentación. Comer demasiada grasa saturada o grasas trans.
  • Un índice de masa corporal (IMC) de 30 o más, aumenta el riesgo de tener colesterol alto.
  • Falta de ejercicio. Aumenta el LDL del cuerpo, que es el colesterol “malo”.
  • Baja el nivel de HDL o colesterol “bueno”.
  • Puede aumentar el nivel de colesterol total.
  • Con el tiempo, el hígado puede cada vez menos eliminar el colesterol LDL “malo”.

 

Para prevenir el colesterol alto, se puede considerar lo siguiente:

 

  • Sigue una dieta baja en sal, que ponga énfasis en el consumo de frutas, vegetales y cereales integrales.
  • Limita la cantidad de grasas de origen animal.
  • Baja de peso y mantén un peso saludable.
  • Dejar de fumar.
  • Realiza ejercicio.
  • Si bebes alcohol, hazlo con moderación.
  • Controlar el estrés.