Durante la adolescencia se dan cambios físicos y psicológicos drásticos, que pueden generar cambios de estado de ánimo de manera involuntaria.
Por lo anterior, se vuelve indispensable que la relación entre madres, padres e hijos se base en la confianza, la escucha y la tolerancia:
· Fomenta la comunicación familiar.
La confianza es el primer paso para conocer qué piensan y sienten ellos(as). De esta forma se evitarán malentendidos y conflictos.
· Hazlos sentir valorados.
Nuestros hijos e hijas deben saber que nada es más importante para nosotros(as) que ellos(as).
· Fomenta su independencia emocional.
Dales la libertad de que manifiesten sus emociones y sentimientos sin temor a ser juzgados por nosotros(as).
· Establece normas y flexibiliza límites.
Aplicar límites firmes les enseña que tienen responsabilidades y sus acciones tienen consecuencias.
· Reconoce sus logros e involúcrate en sus intereses.
Hay que dejarles claro que deben encontrar una motivación en su vida que los haga seguir creciendo.
Referencia: Psicología y Mente (2022) 10 claves para una relación sana entre padres e hijos adolescentes. Recuperado en: https://psicologiaymente.com/desarrollo/claves-relacion-sana-padres-hijos-adolescentes