La hidratación es la cantidad de líquido que necesitan las células del cuerpo para funcionar bien y mantener al cuerpo saludable. Es necesario consumir una cantidad promedio de entre 2 a 3 litros de agua al día para garantizar la correcta eliminación de los productos de desecho generados por el cuerpo.

La ingesta del agua puede variar según la temperatura del día, las diferencias en el metabolismo y la actividad física de cada individuo, así como la cultura y creencias de cada persona. 

Una persona promedio tiene pérdidas de 1,300 a 3,450 ml/día, derivadas de la respiración, excreción de orina, heces fecales, piel y sudoración. Cuando la pérdida de líquidos no es reemplazada adecuadamente ocurre la deshidratación y al no tener suficiente líquido en el cuerpo, las funciones esenciales como la circulación de la sangre no se realizan adecuadamente y los órganos no reciben los nutrientes necesarios y en casos severos, puede llegar a causar la muerte.

 

Beneficios de la hidratación en el cuerpo humano

  • Interviene en la contracción de los músculos.
  • Dar flexibilidad y elasticidad a los tejidos.
  • Contribuye en el buen funcionamiento del cerebro y nervios.
  • Protege los tejidos sensibles.
  • Regula la temperatura corporal.
  • Mantiene la piel hidratada y elástica.
  • Transportar nutrientes a las células del cuerpo.
  • Retira los residuos o sustancias de desecho.
  • Un PH equilibrado.
  • Mantiene una buena digestión.
  • Lubrica articulaciones y órganos
  • Permite el transporte de nutrientes a las células.
  • Colabora en el proceso digestivo, la respiración y la circulación sanguínea.
  • Elimina los desechos a través de la orina, la transpiración y las deposiciones.