Es la capacidad de identificar y gestionar nuestras propias emociones; esta permite hacer frente al estrés de manera más positiva, ya que se pueden reconocer las señales de tensión emocional y utilizar estrategias para calmarse. Lo que evitará respuestas impulsivas o desproporcionadas ante situaciones estresantes. 

Para ayudar a regular las emociones:

  1. Tómate el tiempo para entender lo que estas sintiendo: Si el conflicto no demanda una atención inmediata, procura buscar un lugar donde puedas estar tranquilo; respira pausadamente e intenta reconocer las emociones que estas experimentando. Todas son válidas.

 

  1. Aprópiate de lo que sientes: Independientemente de la conducta de los demás, son nuestros pensamientos e interpretaciones subjetivas lo que provoca nuestras emociones.

 

  1. Utiliza las palabras adecuadas: Procura ser preciso en lo que comunicas; es de mucha ayuda que señales el nombre de la emoción que identificaste.

 

  1. Analiza el contexto: Es necesario el uso de la empatía y tratar de entender las emociones del otro. Si necesitas transmitir algo que podría tener un fuerte impacto emotivo en la otra persona, es importante que se encuentre un ambiente relajado y con la posibilidad de profundizar en la situación.

 

  1. Permítete vivir tus emociones: Expresa tus emociones con actividades que no dañen a otras personas o a ti mismo. Hazlo de acuerdo con tu personalidad y a tus convicciones, pero siempre de forma asertiva.