A partir de los 25 años se empieza a perder volumen cerebral de forma natural, la materia gris se deteriora y reduce, cambia la microestructura de las neuronas y las conexiones de la corteza cerebral. Ejercitar la mente es importante debido a que aumenta la esperanza y calidad de vida, favorece el desarrollo de nuevas interconexiones neuronales, reduce el riesgo de sufrir deterioro cognitivo, ayuda a mantener la memoria, reduce el riesgo de demencia y previne los casos de Alzheimer.

Algunas recomendaciones para ejercitar el cerebro son:

Leer: optar por lecturas que propicien el pensamiento crítico.

Aprender un nuevo idioma: potencia la memoria, favorece las capacidades cognitivas, se trabaja la atención y capacidad para ejecutar tareas de forma eficaz.

Tomar clases de música: previene la aparición de enfermedades degenerativas y es eficaz como terapia en neurorrehabilitación. Activa la producción de dopamina, lo que favorecen el aprendizaje y la memoria.

Aprender a utilizar dispositivos electrónicos: es estimulante para el cerebro aprender una nueva actividad, sus características permiten adquirir nuevas destrezas.

Hacer ejercicio físico: un mayor flujo de sangre al cerebro suministra oxígeno y nutrientes, fomentando el crecimiento de nuevas células cerebrales.

Dormir bien: permite la disminución del estrés, mayor rendimiento, toma de mejores decisiones, ayuda a estar más alerta, optimista y tener una mejor relación con las personas.