El ánimo, la memoria y la capacidad cognitiva están determinados por la forma en que nos nutrimos. Comer bien también es sinónimo de salud y repercute en el cerebro.

 

Aunque la energía principal que requiere el cerebro para funcionar es la glucosa que se obtiene de alimentos ricos en carbohidratos, existen alimentos que benefician al cerebro y que son ricos en antioxidantes, como flavonoides y vitamina E, vitamina B, grasas saludables y ácidos grasos y omegas.

 

Se sugiere el consumo habitual de vegetales de hoja verde como kale, espinacas, coles, brócoli, entre otros. Esto puede ayudar a que el deterioro cognitivo sea más lento.

 

El consumo de dos o más raciones de fresas y arándanos a la semana desacelera la pérdida de memoria en quienes los consumen habitualmente. Las personas que consumen cafeína presentan mejores funciones mentales.

 

Estudios demuestran que los mejores alimentos para el cerebro están relacionados con los que protegen el corazón y los vasos sanguíneos. Nutrirlo es esencial para que realice su ardua tarea y mantener en forma la salud mental.