Coordinación General @prende.mx
La grandeza de la vida no está en sus derroches
ni en las banalidades y vanidades que la hacen
un pedacito de Gomorra que obnubila sentidos
y cual asesino en serie extingue la convivencia.
No está en hacerla un manjar de hechos absurdos
ni en creernos parte de un existencialismo vacuo
donde el valor de la misma es menor a la razón,
matemáticas donde las restas son el principal factor.
Está en valorar el milagro en el cual millones de células
lograron, con la benevolencia divina, unirse y crear
un ser único y perfecto, racional y con libre albedrio
para decidir la importancia de transitar por ella.
La grandeza de la vida está en ser los herederos
del sentimiento más puro del universo, el amor
y ser filántropos del mismo para que los predecesores
de cada generación sean tierra fértil para florecerlo.