Cuando empezamos algo, solemos hacerlo con grandes expectativas, queremos demostrar que podemos hacerlo bien, así que cuando aparece un obstáculo, lo interpretamos como prueba de que jamás lo lograremos y perdemos la motivación…

¿Cómo mantener entonces la motivación?

Preocupándonos menos por demostrar ser buen@s y más por aprender algo nuevo. Según varios estudios cuando la mentalidad es de aprendizaje, es más fácil aceptar los errores y volver los obstáculos parte del proceso.