Necesitas tener la disciplina que te permita mantener el foco en lo importante evitando las distracciones.
El cuerpo ama las rutinas. Es imprescindible e importantísimo adoptar rutinas en tu día a día.
Organiza tu trabajo en diferentes tareas o áreas y dedica un tiempo determinado para ocuparte exclusivamente de cada una de ellas.
Es importante que tengas una buena zona de trabajo y los factores que determinan su calidad son, entre otros: buena iluminación y buena ventilación.
Si haces esto, cuando te levantes al día siguiente no perderás tiempo en planificarlo y será mucho más productivo. Por otro lado, es importante al final de cada día evaluar el trabajo realizado y comprobar si has cumplido con los objetivos.
Tienes que entender que los alimentos que ingieres tienen un efecto inmediato en tu productividad, come sanamente.
Determina cada día una o dos tareas que de manera ineludible debas realizar antes de irte a la cama.
Cierra el email y desactiva las notificaciones. Apaga el teléfono cuando no lo necesites y en general aparta todo aquello que no contribuya en la realización de tu trabajo.
Prever y evitar las interrupciones te ayudará a ser mucho más productivo cuando trabajes en casa.
