La inteligencia emocional se entiende como la capacidad de reconocer, comprender sus propias emociones y entender la de los demás. Asimismo, es la capacidad de automotivarse, controlar los impulsos y gestionar la frustración. Todas las personas pueden potenciar y mejorar esta competencia.

 

Para favorecer tu inteligencia emocional puedes practicar las siguientes acciones:

 

  1. Observa y analiza tu propio comportamiento. Hay que ser conscientes de nuestras reacciones ante las situaciones que experimentamos. Busca cambiar de actitud cada vez que sientas que el resultado fue negativo.

 

  1. Práctica la escucha activa. Aprender a escuchar es esencial para conocer y respetar las perspectivas y emociones de los demás.

 

  1. Aprende a controlar tus emociones negativas: Respira y tomate un minuto para analizar el presente y las posibles consecuencias. Los ejercicios de respiración pueden ayudar en este momento.

 

  1. Mejora tu comunicación asertiva. Debes de expresar lo que sientes y explicar tus necesidades de forma firme y respetuosa.

 

  1. Asume la responsabilidad de tus actos. Si aceptas que eres responsable de cómo te sientes y de cómo te comportas hacia los demás, esto impactará de forma positiva en tu vida.