De acuerdo con Marshall B. Rosenberg, psicólogo estadounidense- hay 4 componentes para la comunicación no violenta (comunicación no violenta).
Observación, ¿qué ocurre realmente en una situación? En la interpretación influye nuestra historia personal, la formación y el contexto en donde crecimos.
Sentimiento, ¿qué siente con respecto a lo que veo? Es importante reconocer lo qué nos provoca una determinada situación: alegría, enojo, tristeza, miedo, dolor, angustia y otras emociones.
Necesidades, ¿qué necesito? Expresar de manera clara y sincera de lo que necesitamos, al tiempo que reconocemos las necesidades de los demás.
Petición, ¿cómo lo pido? Estrategias que empleamos para cubrir una necesidad.
Rosenberg, M. B. (2019). Comunicación no violenta: un lenguaje de vida. PuddleDancer Press.