PROBLEMAS MUSCULARES

Cuando estamos sometidos continuamente a estrés, aumenta la tensión en los músculos de la espalda, el cuello y los hombros e incrementa nuestra percepción del dolor.

ENFERMEDAD CARDIACA

El estrés puede aumentar directamente la frecuencia cardiaca, el flujo sanguíneo, los niveles altos de colesterol y triglicéridos en el torrente sanguíneo y desencadenar problemas cardiacos graves, incluidos ataques al corazón.

PROBLEMAS GASTROINTESTINALES

El estrés puede crear o agravar problemas digestivos, especialmente acidez estomacal crónica y síndrome del intestino irritable.

ENFERMEDAD DE ALZHEIMER

Se cree que el estrés causa inflamación del cerebro, haciéndolo más susceptible y aumentar el riesgo de sufrir Alzheimer.

ASMA El estrés puede empeorar el asma o activar los síntomas de esta enfermedad en la que las vías respiratorias se inflaman y se dificulta la respiración.

PROBLEMAS EN EL SISTEMA INMUNE

Las hormonas del estrés provocan debilitamiento del sistema inmunológico y acaban reduciendo la respuesta del organismo a los invasores extraños haciéndolo más vulnerable.

DIABETES

Las personas que tengan predisposición a la diabetes, ya sea por antecedentes familiares o hábitos de estilo de vida, pueden aumentar su riesgo al comer en exceso debido al estrés.