Cuando estamos sometidos continuamente a estrés, aumenta la tensión en los músculos de la espalda, el cuello y los hombros e incrementa nuestra percepción del dolor.
ENFERMEDAD CARDIACA
El estrés puede aumentar directamente la frecuencia cardiaca, el flujo sanguíneo, los niveles altos de colesterol y triglicéridos en el torrente sanguíneo y desencadenar problemas cardiacos graves, incluidos ataques al corazón.
PROBLEMAS GASTROINTESTINALES
El estrés puede crear o agravar problemas digestivos, especialmente acidez estomacal crónica y síndrome del intestino irritable.
ENFERMEDAD DE ALZHEIMER
Se cree que el estrés causa inflamación del cerebro, haciéndolo más susceptible y aumentar el riesgo de sufrir Alzheimer.
ASMA El estrés puede empeorar el asma o activar los síntomas de esta enfermedad en la que las vías respiratorias se inflaman y se dificulta la respiración.
PROBLEMAS EN EL SISTEMA INMUNE
Las hormonas del estrés provocan debilitamiento del sistema inmunológico y acaban reduciendo la respuesta del organismo a los invasores extraños haciéndolo más vulnerable.
DIABETES
Las personas que tengan predisposición a la diabetes, ya sea por antecedentes familiares o hábitos de estilo de vida, pueden aumentar su riesgo al comer en exceso debido al estrés.
Fuente: Romero, S. (23 de marzo de 2022). Muy Interesante. Obtenido de https://www.muyinteresante.es/salud/18189.html