Es una estrategia que favorece a la salud física, mental y emocional de las personas que colaboran en una empresa, para contribuir con su rendimiento y productividad.

La estrategia consiste en reconocer las necesidades y escuchar las peticiones del equipo de trabajo, implementar cursos de formación, ofrecer planes de beneficios sociales y hacer retroalimentación para identificar los aspectos que funcionan y los que no, con el objetivo de mejorar los procesos laborales.