La escalera de Retroalimentación acuñada por Daniel Wilson, es una herramienta que ayuda a cultivar una cultura de valoración. Sus peldaños están conformados por:

1. Aclarar: Es esencial formular con claridad preguntas sobre ideas, puntos observados o dudas antes de dar la retroalimentación.

2. Valorar: Enfatizar los puntos positivos, destacar las fortalezas y ofrecer cumplidos honestos crea un clima de apoyo durante la retroalimentación.

3. Expresar inquietudes: Es momento de expresarlo si hay problemas o no se está de acuerdo con las ideas o acciones, no como acusaciones o críticas negativas sino como pensamientos e inquietudes honestos.

4. Ofrecer sugerencias: Dar sugerencias para resolver los problemas identificados para mejorar el trabajo.